Terapia individual

La terapia individual es un espacio para detenernos a pensar qué nos está pasando, entender de dónde vienen ciertos malestares y encontrar otras maneras de atravesarlos.

Algunas personas llegan a terapia con un motivo de consulta muy claro: ansiedad, angustia, dificultades en sus vínculos, una separación, una crisis, problemas en el trabajo, con la sexualidad o con el propio cuerpo. El trabajo puede empezar desde ahí, aunque no necesariamente se limite a eso. Otras veces no hay un problema puntual, sino una sensación más difícil de nombrar: algo no está bien, ciertas situaciones se repiten, cuesta tomar decisiones o simplemente existe el deseo de conocerse mejor y vivir con mayor bienestar.

Trabajamos principalmente con la palabra y con lo que va apareciendo en cada proceso. Nos interesa comprender la historia de cada persona, sus vínculos, sus deseos, sus conflictos y también las estrategias que fue construyendo para desenvolverse en el mundo. Muchas de esas estrategias pudieron ser necesarias o útiles en algún momento y, con el tiempo, dejar de funcionar de la misma manera o generar nuevas dificultades.

Parte del trabajo terapéutico consiste en poder reconocerlas y ampliar el repertorio: modificar, diversificar o construir nuevas herramientas para lidiar con aquello que genera malestar, resignificar experiencias y encontrar otras formas de responder frente a situaciones que parecen repetirse.

También entendemos que lo que nos pasa no ocurre en el vacío. Nuestra historia personal se cruza con la familia, los vínculos, el género, la sexualidad, el trabajo, el dinero, el cuerpo, la cultura y el momento histórico en el que vivimos. Mirar ese entramado permite comprender el malestar en toda su complejidad y no solamente desde una dimensión individual.

No trabajamos con una única técnica ni con una receta que se aplique de la misma manera a todo el mundo. Según cada persona y cada momento del proceso, podemos recurrir a distintas herramientas y formas de intervención. La terapia se va construyendo en ese encuentro, a partir de lo que trae quien consulta y de las preguntas que vamos abriendo.

La terapia individual es un espacio para conocerse, hacerse preguntas, poner en palabras lo que resulta difícil de nombrar, revisar formas de pensar y de relacionarse, encontrar nuevas herramientas y ampliar las posibilidades de vivir de una manera que genere mayor bienestar.


¿Cómo son las sesiones?


Trabajamos únicamente con personas mayores de 18 años. Las sesiones tienen, en principio, una frecuencia semanal y duran alrededor de 40 minutos.
Utilizamos la plataforma meet. Es necesario que dispongas de un espacio con privacidad en el que puedas sentirte cómodx de hablar libremente.

No es necesario que lleves nada preparado, puede que la primera sesión la terapeuta haga varias preguntas para conocerte y hablen entre otras cosas de qué fue lo que te llevó a la terapia. En caso de saber, podrás contar qué te gustaría trabajar y caso contrario será un descubrimiento conjunto.
Alentamos a que les pacientes/consultantes comuniquen qué cosas les gustan, les sirven o esperan de la terapia así como las que les desagraden, incomoden o prefieran evitar.
Tenemos un abordaje ecléctico, usamos herramientas de distintas escuelas de psicología. Tomamos tanto de la psicodinámica y psicoanálisis como de terapias basadas en evidencia. No hay una forma predeterminada de la sesión, muchas veces será una conversación aunque quien consulta será la persona que más hable y dependiendo del caso y los gustos podremos trabajar con tareas, películas, lecturas o ejercicios de mindfulness.

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